Lo que cambia el plan
Empieza por lo que no puedes mover: reunión, espectáculo o visita familiar. Compara hoteles alrededor de ese punto contando el trayecto completo, no solo kilómetros: estacionamiento, paseo desde el garaje y acceso correcto. Un hotel aparentemente céntrico puede no servir para tu agenda.
Agrupa visitas opcionales en una zona por día. Si la mañana es en Hollywood, no añadas un almuerzo lejano en la costa solo por su fama. Deja una parada prescindible sin perder reservas pagadas. Consulta estimaciones cerca de la salida real; el recuerdo de otro viaje no es un horario.
Separa la elección del auto de la del hotel. Compara estacionamiento nocturno, días de uso y alternativas para noches sin conductor. Confirma consigna si salida del hotel y vuelo no coinciden. Estos detalles suelen importar más que sumar otra atracción.

